Cesárea: qué es y cuándo es necesaria


Jade Magdaleno Matrona

Escrito por Jade Magdaleno

Matrona y sexóloga


Si vas a tener un bebé, seguramente hayas pensado en la posibilidad de que nazca mediante una cesárea. Hay que tener en cuenta que, en España, 1 de cada 4 bebés nace de esta forma (la tasa de cesárea en la sanidad pública es del 15-25% y en la privada, del 28-38%).

Al tratarse de un procedimiento cada vez más habitual, es normal que hayas escuchado hablar de ella y tengas algunas dudas al respecto.

Por eso, hoy quiero compartir contigo qué es la cesárea y de cuándo debe aplicarse para despejar tus dudas y que estés lo más tranquila posible en el caso de que, finalmente, tengas que dar a luz con este tipo de parto.

 

Qué es una cesárea

La cesárea es el procedimiento quirúrgico para que el bebé nazca por vía abdominal.

Podría resultar una alternativa atractiva al parto, porque es mucho más rápida y evita horas de contracciones, pero no se debe olvidar que es una cirugía mayor que puede tener más complicaciones que un parto por vía vaginal.

Por ello, únicamente ha de realizarse si un parto vaginal presentase mayores riesgos que los de la cesárea y es una decisión que debe tomarse con mucha responsabilidad.

 

Cuándo está indicada la cesárea

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En España se hacen demasiadas cesáreas. La OMS indica que únicamente el 10-15% de los nacimientos la requieren, así que, si se realizan más, posiblemente muchas sean innecesarias.

Las cesáreas podrían dividirse en 4 categorías diferentes, según el motivo por el cual están indicadas:

Cesárea electiva

Se trata de una cesárea programada y se toma la decisión de realizarla por alguna circunstancia materna o fetal que contraindique el parto:

Causas fetales:

  • Peso estimado en más de 5 kilos
  • Determinados casos de prematuridad
  • Presentación fetal de nalgas, transversa u oblicua (en estos casos suele intentarse primero una versión cefálica externa para modificar la colocación del bebé, aunque en algunos hospitales atienden partos de nalgas).

Causas maternas:

  • Haber pasado alguna cirugía uterina
  • Haber tenido dos o más cesáreas (o solo una, pero hace menos de 18 meses)
  • Placenta previa (ocluye el orificio del cérvix, impidiendo el nacimiento por vía vaginal)
  • Vasa previa (es una anomalía de la inserción del cordón en la placenta)
  • Algunas infecciones maternas (VIH, condilomas acuminados, herpes genital activo…)
  • Algunas enfermedades como la cardiopatía severa

Cesárea en el curso del parto

La mujer comienza el trabajo de parto, pero durante este, por causa materna o fetal, se hace necesario realizar una cesárea, sin un riesgo inminente para ninguno de los dos.

Las causas pueden ser:

  • Fracaso de la inducción
  • Parto estacionado
  • Problemas con la dilatación
  • Desproporción pélvico-fetal.

Importante
La valoración de la desproporción entre los relieves internos de la pelvis y las dimensiones del bebé únicamente puede realizarse durante el trabajo de parto. No es posible hacerla durante la gestación viendo la pelvis de la mujer “desde fuera”.

Cesárea urgente

Se practica cuando se sospecha de pérdida de bienestar fetal (antiguamente llamado sufrimiento fetal). El bebé ha de nacer en el máximo de 30 minutos.

Cesárea emergente

Se realiza cuando hay riesgo para la vida de la mamá o el bebé. Esto puede producirse por:

  • Rotura uterina
  • Prolapso del cordón umbilical (el cordón sale por la vagina antes que el bebé, que lo aplasta con su cabecita impidiendo el paso de oxígeno)
  • Desprendimiento prematuro de la placenta
  • Y otras situaciones infrecuentes

El bebé debe nacer en 15 minutos. A veces es necesaria la anestesia general, que es mucho más rápida y efectiva que la local.

Sabías que...
Si se decide ir a por un hermanito, la probabilidad de tener una nueva cesárea dependerá en gran medida del motivo de la primera.

 

¿Cuál es el procedimiento de una cesárea?

embarazada con fonendoscopioSi finalmente se ha tomado la decisión de practicar una cesárea, tienes que saber que el procedimiento está muy protocolizado y que en todo momento los médicos saben qué es lo que tienen que hacer.

Primero revisarán tus analíticas y escucharán el corazón del bebé para asegurarse de que esté todo bien. Si es así, te administrarán medicamentos para prevenir infecciones y el paso del contenido gástrico a los pulmones durante la anestesia y se desinfecta bien la piel del abdómen. También se coloca una sonda vesical conectada a una bolsa.

Si el tiempo lo permite, se prefieren anestesias como la epidural o raquídea, que solo duermen de cintura para abajo. Así serás consciente en todo momento del nacimiento de tu bebé.

Sabías que...
Algo que genera cierta ansiedad son los brazos atados a la camilla. No te asustes, se hace así por seguridad en el procedimiento y para tener rápido acceso a las vías venosas para administrar medicación urgente si fuera necesario. Piensa que se trata de una cirugía importante y todo debe estar lo más controlado posible.

La incisión menos lesiva es la transversal. Daña menos fibras uterinas y, además, deja una cicatriz más estética que la vertical, puesto que queda oculta tras la braguita.

Se deben realizar diversas incisiones, puesto que, hasta llegar al bebé, hay que ir abriendo distintas capas: se cortan la piel y la grasa subcutánea, se separan los músculos abdominales para no dañarlos, se corta el peritoneo (bolsa que contiene las vísceras abdominales), seguido del útero, y se rasga la bolsa amniótica.

Cuando ha salido el bebé y la placenta, se sutura todo capa por capa hasta la piel (con grapas o puntos, ambos habrá que retirarlos, puesto que no se caen solos).

Una vez ha nacido tu bebé, si el estado de ambos lo permite y después de cortar el cordón umbilical, se aconseja realizar piel con piel en quirófano mientras se realizan los puntos de sutura.

Cada vez más hospitales abogan por protocolos en los que no se separa en ningún momento a la mamá de su bebé, incluso tras una cesárea.

 

Riesgos de una cesárea 

medir barriga embarazadaAunque la cesárea es un procedimiento necesario en algunos casos concretos, también tiene sus riesgos. Pero tranquila, es una intervención que los médicos realizan a diario y tienen muy por la mano, así que los problemas asociados cada vez son más bajos.

Para la madre

  • Lesiones en órganos cercanos
  • Hemorragia
  • Infección
  • Tromboembolia
  • Esterilidad
  • Mayor riesgo en embarazos posteriores de aborto o embarazo ectópico
  • Rotura uterina
  • Problemas en la placenta

El riesgo de mortalidad en una cesárea, aunque es muy bajo, es casi el triple respecto a un parto vaginal.

Estos riesgos son acumulativos si se realizan varias cesáreas en una misma mujer. Por eso, tras la segunda cesárea, suelen ofrecer una ligadura de trompas.

Para el bebé

Los principales riesgos, según mi experiencia profesional y los datos médicos recogidos a lo largo de años, son las alteraciones respiratorias y una mayor necesidad de reanimación y de ingreso en UCI neonatal.

 

Recuperación tras la cesárea

Loquios

En una cesárea es normal perder hasta 1 litro de sangre. El útero debe volver a su estado normal, por lo que, durante los primeros días, habrá loquios.

Los loquios son la secreción vaginal que se originan en la cicatrización del útero y son muy habituales. En la cesárea se evacúa más contenido del interior del útero durante la cirugía que en un parto vaginal, por lo que los loquios pueden ser menos abundantes.

Provienen principalmente del lecho placentario, la zona donde la placenta ha estado adherida al útero durante todo el embarazo.

Su composición va variando a lo largo del tiempo (contienen sangre, leucocitos, moco cervical, células de descamación, etcétera) y también sus características:

  • Rojos los 2-3 primeros días
  • Rosados hasta la 2ª-3ª semana
  • Blanquecinos-amarillentos hasta las 6-8 semanas

    Importante
    Durante este período, se debe evitar el coito y también la utilización de los tampones. Mientras haya loquios, significa que el útero todavía está cicatrizando e introducir algo en la vagina es un riesgo de infección uterina.

    Elevación de la temperatura

    Es normal cierta elevación de la temperatura en las primeras 24 horas por la fatiga muscular y la deshidratación, pero no superará los 38ºC.

    Dolor abdominal

    En los primeros días el dolor abdominal puede ser bastante intenso, pero controlable con analgésicos.

    Movimiento

    ejercicio postnatalLa inmovilización es un factor de riesgo para sufrir un trombo, por lo que se promueve cuanto antes la movilización tras la cesárea.

    Antes de poder incorporarte deberás realizar ejercicios de brazos y piernas en la cama, sin hacer esfuerzos con el abdomen.

    A menudo las mujeres se preguntan cuándo podrán retomar el ejercicio tras una cesárea. No debemos identificar el ejercicio físico únicamente con ir al gimnasio o realizar actividad de gran impacto:

    • En los primeros días se debe caminar, hacer ejercicios de Kegel y ejercicios respiratorios.
    • Al mes y medio o dos meses se puede consultar con un fisioterapeuta para comenzar a realizar ejercicios hipopresivos, los más beneficiosos en el postparto.
    • Hasta transcurrido un año no se debe realizar ningún deporte de impacto.

    La movilización temprana evitará otra de las principales quejas tras la cesárea: el dolor abdominal por culpa de los gases. Además de caminar, mascar chicle puede ser de gran utilidad.

    Diversos factores

    La recuperación tras una cesárea depende de muchísimos factores y no es igual en todas las mujeres. El estado físico previo, el apoyo del entorno, la presencia o ausencia de complicaciones, etc., condicionan en gran medida la vuelta a la normalidad.

    A partir del quinto día te podrán retirar los puntos o grapas, pero deberás seguir teniendo especial cuidado de la cicatriz tras la cesárea. No te confíes haciendo esfuerzos, la piel es lo primero que cicatriza, pero los tejidos interiores necesitarán varios meses.

     

    Signos de alarma tras una cesárea

    Acude al hospital si:

    • Tienes una hemorragia más intensa de lo normal
    • Fiebre
    • Loquios mantenidos más tiempo de lo indicado o malolientes
    • Dolor al orinar
    • Mal aspecto de la cicatriz: inflamación, dolor, enrojecimiento, supuración, mal olor

    La principal complicación de una cesárea es la infección uterina, que se resuelve a tiempo con antibióticos y analgésicos.

     

    Consejos finales

    Frecuentemente, las mujeres que se someten a una cesárea tienen sentimientos de frustración por no haber logrado tener un parto vaginal.

    Hay que desterrar la idea de no haber sido “capaz” de parir, ¡requerir una cesárea en ningún momento te hará menos capaz de nada!

    La valía de las mujeres no se mide por su capacidad para dar a luz, ni siquiera por su capacidad para lograr un embarazo. El momento del nacimiento supone un pequeño instante en toda la historia de la familia y tu vinculación con el bebé será independiente de la forma en la que haya llegado al mundo.

    Por fortuna, la cesárea salva miles de vidas de mamás y bebés en el mundo y no solo eso, gracias a esta intervención se pueden manejar con éxito situaciones complicadas sin que se vea afectada la salud de la mamá y su recién nacido. Conviene tener esta idea presente y que no planifiques e idealices en exceso el parto porque, en muchas ocasiones, dependerá de diversas circunstancias que no dependerán de ti misma.

    Pero quédate tranquila si finalmente tienes un parto por cesárea. Como ya has visto, son muy habituales y los profesionales que te asistirán tienen la experiencia necesaria y han realizado muchos de ellos.

    Sea como sea el parto, un nuevo miembro llegará a tu familia, así que vive este momento único con gran ilusión.

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