Alimentación complementaria: cuándo y cómo introducirla

Alimentación complementaria: cuándo y cómo introducirla

Actualizado en enero 2024
Dra. Irene Alías

Escrito por Dra. Irene Alías, pediatra y neonatóloga

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Alimentación complementariaEl tiempo pasa rapidísimo y tu bebé se hace mayor en un abrir y cerrar de ojos. Seguramente recuerdas las primeras tomas que hizo, cuando todo eran biberones, y hoy ya tienes que empezar a plantearte la introducción de la comida de mayores.

¿Cuándo es el mejor momento para probar nuevos alimentos? ¿Debo triturarlos o dárselos a trozos? ¿Tiene que seguir tomando leche? Es posible que te hayas planteado estas y otras muchas preguntas relacionadas con la nutrición de tu bebé, por eso, quiero compartir contigo toda la información posible sobre la alimentación complementaria para que, tanto tu hijo como tú, estéis preparados para esta nueva etapa que empieza.

¿Qué es la alimentación complementaria?

bebé comiendo

La alimentación complementaria es el proceso mediante el cual vas a iniciar la diversificación alimentaria en tu bebé, ofreciéndole alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o fórmula infantil que tomaba hasta ahora de manera exclusiva.

Estos nuevos alimentos complementarán, como su nombre indica, la lactancia, pero nunca deben sustituirla. La leche continuará siendo el alimento fundamental de tu bebé hasta el año de vida, tanto si es materna como en fórmula infantil. Por lo que te recomiendo que evites reducir tomas al introducir nuevos alimentos.

¿Cuándo iniciar la alimentación complementaria?

Basándome en las recomendaciones de la OMS y de la Asociación Española de Pediatría (AEP), te aconsejo continuar con la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses. A partir de entonces, y cuando tu bebé muestre señales de estar preparado (nunca antes de las 17 semanas de vida), podrás comenzar a introducir nuevos alimentos de manera progresiva, manteniendo la lactancia materna todo el tiempo que tú y tu bebé deseéis.

¿Cómo sé cuándo mi bebé está listo para empezar con la alimentación complementaria?

El momento ideal para que inicies la alimentación complementaria tendrá lugar en torno a los 6 meses, cuando tu bebé cumpla los siguientes requisitos:

Presente interés por la comida.

Mantenga sedestación con apoyo y pueda sentarse bien.

Presente buena coordinación ojo-mano-boca, es decir, que sea capaz de coger alimentos con sus manitas y llevárselos él solito a su boca.

Que haya desaparecido el reflejo de extrusión, que es innato en tu bebé mediante el cual expulsa fuera de la boca cualquier cosa diferente del pezón o tetina. Suele desaparecer entre los 4 y 6 meses.

No disponemos de unas recomendaciones claras para los bebés prematuros, ya que forman un grupo muy heterogéneo con unas necesidades nutricionales especiales y diferentes según la patología asociada en cada bebé.

bebé comiendo de cucharillaEl inicio de la alimentación complementaria en estos bebés prematuros suele llevarse a cabo cuando tienen una edad corregida de aproximadamente 6 meses (26 semanas), aunque debemos individualizar cada caso según su desarrollo psicomotor y patologías.

Por tanto, si tu bebé es prematuro, tu pediatra te indicará cuándo estará preparado para iniciar la diversificación alimentaria. Los nuevos alimentos los podrás introducir del mismo modo que en los bebés nacidos a término, intentando priorizar alimentos ricos en hierro para evitar déficits.

¿Qué pasa si se inicia antes o esperamos demasiado?

Si inicias la alimentación complementaria de manera precoz, cuando tu bebé aún no está preparado, puede suponer ciertos riesgos:

A corto plazoA largo plazo
AtragantamientosMayor riesgo de obesidad
GastroenteritisEccema atopico
Sustitución de tomas de lecheDiabetes mellitus tipo I
Interferencia con la biodisponibilidad de hierro y zincDestete precoz

Si por el contrario retrasas mucho la introducción de la alimentación complementaria, también pueden existir riesgos a nivel nutricional como:

Riesgos de retrasar la alimentación complementaria
Déficit de hierro y zinc
Aumento del riesgo de alergias alimentarias
Dificultad para que tu bebé acepte nuevas texturas y sabores
Alteración de las capacidades orales motoras

¿Cómo iniciar la alimentación complementaria?

A la hora de iniciar la alimentación complementaria, no existen unas normas rígidas ni hay alimentos mejores que otros para empezar. Cada familia debe individualizar según sus preferencias y hábitos alimentarios:

  • Sí te recomiendo dar prioridad a alimentos ricos en hierro y zinc, para evitar anemia.
  • Introducirlos de uno en uno, dejando un par de días entre uno y otro para comprobar la adecuada tolerancia. En caso de alimentos de mayor riesgo alergénico, se recomienda ofrecerlos durante 3 días seguidos. Estos alimentos son los conocidos como “The Big Eight”: cacahuete, huevos, pescado, leche, soja, marisco, trigo y frutos secos.
  • No añadas sal, azúcar ni edulcorantes.
  • Puedes ofrecer agua junto con las comidas.

pareja dando de comer a bebe

Te aconsejo comenzar con porciones pequeñas e ir aumentándolas progresivamente a medida que el niño crezca. Es importante aprender a reconocer y respetar el hambre y saciedad de tu hijo y no forzar la alimentación. No hay que obligarle a comer una determinada cantidad.

En cuanto al método de alimentación, disponéis de varias opciones, el método tradicional (triturado), BLW (alimentación con sólidos guiada por el bebé) o mixto. Puedes elegir uno u otro según tus preferencias.

Si decides iniciar la alimentación triturada (“purés”), te aconsejo ir aumentando la textura y grumos lo antes posible, nunca más tarde de los 8-9 meses, para evitar una posterior aversión a otras texturas.

Algunos consejos para iniciar la alimentación con buen pie y crear hábitos saludables:

Respeta su ritmo de desarrollo y permítele cierta autonomía.

Tolera cierto desorden (por ejemplo, no estés limpiándole continuamente).

Si rechaza un alimento, continuar ofreciéndolo en los siguientes días o semanas (muchas veces necesitan ver el alimento hasta 10-15 veces y familiarizarse con él para decidirse a probarlo).

No prefijar una cantidad de comida “que se tiene que tomar”. Como te he comentado antes, las cantidades varían de unos niños a otros, y es importante que respetes los signos de hambre y saciedad de tu bebé. Los padres decidís dónde, cuándo y qué come el bebé, pero él decide cuánto come.

No le obligues a comer, ni conviertas el momento de la comida en una lucha.

Intenta crear una rutina de alimentación:

    • Lugar tranquilo sin distracciones (no te aconsejo usar TV, móviles, pantallas…).
    • Comer con toda la familia a la vez.
    • Tener un horario similar de comidas.
    • Ofrecer diferentes tipos de alimentos, seleccionando una dieta sana y variada.

Crear un buen ambiente distendido y relajado:

    • Sé paciente.
    • Evita enfadarte si rechaza un alimento.
    • No seas muy controladora.
    • Permite al bebé autorregularse.
    • Evita distracciones durante la comida.
    • Disfruta de la comida en familia.
    • Intenta no utilizar la comida como premio, castigo ni como consuelo o chantaje.

¿Qué alimentos introducir primero?

Como ya te he comentado, no existe un orden mejor que otro a la hora de introducir los nuevos alimentos.

Los antiguos esquemas de alimentación complementaria que usábamos antes de “empezar a los 4 meses con cereales y fruta, a los 6 meses verdura, luego carne, etc…” han quedado desfasados. Lo ideal es que cada familia siga sus preferencias, según sus hábitos alimentarios.

Únicamente te recomiendo priorizar alimentos ricos en hierro y zinc para evitar anemia. Por otro lado, los alimentos potencialmente alergénicos también puedes introducirlos desde los 6 meses, ya que retrasarlos no ha mostrado ningún beneficio.

Frutas

No existen unas frutas mejores que otras y puedes comenzar con cualquiera de ellas según vuestros gustos familiares.

En el caso de antecedentes de alergias familiares o personales, no existe tampoco beneficio en retrasar la introducción de frutas alergénicas, y se las podrás ofrecer a tu bebé también desde los 6 meses.

Sí te recomiendo el consumo de fruta entera, ya que los zumos no aportan ningún beneficio extra.

Verduras

En cuanto a las verduras, puedes ofrecerle de todo tipo, excepto las de hoja verde, que no debes dárselas hasta cumplir el año por el alto contenido en nitratos (como acelgas o espinacas), y en el caso de la borraja, no se aconseja hasta los 3 años.

Cereales

Se pueden ofrecer de diversas formas: en papilla con leche o con agua, en purés, en forma de arroz cocido y chafado, mezclados con la fruta, pan, pasta, tortitas de arroz, maíz, quinoa…

Es preferible que no los ofrezcas en biberón ya que se relacionan con caries y mayor riesgo de obesidad.

Tenemos que diferenciar 2 tipos de cereales:

  • Cereales sin gluten: maíz, arroz, quinoa, mijo…
  • Cereales con gluten: trigo, centeno, cebada, triticale, espelta, avena (la avena natural no contiene gluten, pero la mayoría de avenas del mercado vienen contaminadas con él).

Siempre es mejor elegir cereales “reales” y naturales (como avena, trigo, maíz, mijo, espelta, arroz, quinoa, centeno, cuscús…). Se dejan en remojo la noche anterior o se cuecen 5-10 minutos y listo para ofrecer de múltiples maneras: chafado, en papilla, porridge con frutas, en el puré, sopas, bolitas de arroz, pasta, pan (mejor integral sin sal) y existen múltiples recetas para BLW.

Evita los azúcares libres. Si eliges cereales en polvo, los que vienen en “cajita”, procura escoger siempre los que no contengan azúcares añadidos en su composición, ni tampoco miel. Preferiblemente, que el contenido en azúcar sea de 5 g por cada 100 g de cereales o menor.

Tu pequeño puede consumir pan desde los 6 meses y preferiblemente integral y sin sal.

Además, procura no ofrecer “galletas infantiles”. A pesar de su nombre, llevan azúcares y grasas trans, nada beneficiosas, así que es preferible que no acostumbres a tu bebé a estos alimentos poco nutritivos.

Carnes y pescados

Se pueden ofrecer en puré, cocinados y desmigados, o en pequeños trozos a los lactantes más mayores.

  • Carne: pollo, pavo, ternera, cordero, cerdo y conejo.
  • Pescado: a partir de los 6 meses puedes introducir pescado blanco y pescado azul de bajo contenido en mercurio (bien cocinado, y preferiblemente que haya sido congelado previamente). A partir de los 12 meses, puedes introducir pescado azul de bajo y medio contenido en mercurio y marisco. Evitar los de alto contenido en mercurio hasta los 10-14 años como aguja, cazón, atún rojo, tintorera, pintarroja o lucio.

Te aconsejo ofrecer a diario alimentos de este grupo, pero no te excedas en el consumo de proteína animal:

  • Cantidad de carne recomendada de 6-12 meses: 20-30g/día, 3 veces por semana.
  • Cantidad de pescado recomendada de 6-12 meses: 30-40g/día 3-4 veces por semana.

Legumbres

Las legumbres son uno de los pilares de nuestra alimentación. Además, son muy ricas nutricionalmente hablando para la alimentación de nuestro bebé, ya que son fuente de proteína vegetal, hierro, fibra y vitaminas.

Las puedes introducir a partir de los 6 meses de múltiples formas: palitos, hamburguesas, bolitas, chafadas, en puré…

Huevos

Puedes ofrecer huevo a tu bebé a partir de los 6 meses. Incluso si existen antecedentes familiares o personales de alergias, no hay beneficio en retrasar.

Hay 2 formas de introducirlo. Elijas una u otra, siempre el huevo debe estar bien cocinado (20 minutos) y en pequeñas cantidades para empezar:

  • Primera opción: separa la yema de la clara, ya que la yema es menos alergénica, y comienza ofreciendo yema en cantidades crecientes durante 3 días. Si no presenta reacción posteriormente. haz lo mismo con la clara.
  • Segunda opción: ofrece el huevo completo directamente, en cantidades progresivamente crecientes durante 3 días. Puedes hacerlo de múltiples maneras: rallado sobre alguna comida, en tortilla, tortitas, en paté, en hamburguesas caseras..

Lácteos

En cuanto a los lácteos, el alimento principal hasta el año, seguirá siendo tu leche o la fórmula infantil.

Mamá amamantando bebéLos nuevos alimentos solo son “complementarios”. No se sustituye una toma de leche por el nuevo alimento, sino que la leche la tienes que ofrecer primero, y el resto de alimentos “complementan” la alimentación de tu bebé.

Si tu bebé es mayor de 6 meses y realiza 4-5 tomas de pecho al día, no necesita otra fuente de lácteos.

Puedes ofrecer pequeñas cantidades de yogur natural (sin azúcar) o queso fresco (sin sal) desde los 9 meses. Pero evita yogures “para bebés” que contengan azúcares añadidos.

A partir de los 12 meses puedes introducir leche de vaca entera.

¿Qué alimentos evitar?

Hasta el primer año, hay ciertos alimentos que debes evitar como:

Las algas, por su alto contenido en yodo.

Los frutos secos enteros, por el riesgo de atragantamiento. Molidos sí puede tomarlos desde los 6 meses.

Azúcar en todas sus variantes, edulcorantes, miel (por riesgo de botulismo) y también la sal.

Carnes poco hechas y carnes de caza.

Embutidos: jamón, pavo, salchichón, chorizo…

Verduras de hoja verde: acelgas, espinacas, borraja, cardo, hoja de remolacha… por riesgo de metahemoglobinemia. A partir del año, puede tomarlas en pequeñas cantidades (máximo 45 g/día), excepto la borraja, que no se debe ofrecer hasta los 3 años.

Galletas infantiles o de bebés.

Productos ultraprocesados como bollería industrial, chucherías, precocinados….

Pescados de gran tamaño, por su alto contenido en mercurio, hasta los 10 años: pez espada, tiburón, cazón, atún rojo, melva, lucio…

Mariscos: los puede tomar desde los 6 meses, excepto vísceras y cabezas de gambas o langostinos, por el alto contenido en cadmio.

Setas del bosque recolectadas.

¿Qué es el Baby-Led Weaning (BLW)?

El Baby-Led Weaning (BLW), es una forma de alimentación en la que debes incorporar progresivamente los nuevos alimentos en la dieta de tu bebé, sin la necesidad de pasar por una etapa de alimentos triturados. El bebé se alimenta con sus manitas, decidiendo qué comer y qué cantidad, continuando con lactancia materna a demanda.

BLW - bebé comiendo verdurasLos principios básicos del BLW son:

  • Lactancia materna o fórmula infantil a demanda.
  • Autoalimentación: no debes introducir nada en la boca del bebé, sino que es él el que debe coger los alimentos con sus manitas y llevarlos a la boca.
  • Corte adaptado. Lo ideal, inicialmente, son trozos grandes con forma de “finger”, de unos 5 cm de largo. Una vez que sea capaz de hacer pinza, podrás ofrecer también trocitos más pequeños.
  • Comida en familia.
  • Alimentos de consistencia blanda.
  • Tu bebé debe estar sentado en vertical.
  • Nunca dejes a tu hijo sólo mientras come.

Entre los principales beneficios de este tipo de alimentación encontramos:

Se respeta el hambre y la saciedad del bebé.

Favorece la lactancia materna exclusiva al menos hasta los 6 meses.

 Al comer en familia, se establece un vínculo positivo con la comida.

Supone un factor preventivo de la obesidad y de los trastornos de conducta alimentaria.

Les permite experimentar, jugar, tocar, probar, conocer diferentes sabores, texturas, olores…

Favorece el desarrollo motor, la coordinación visomotora y el desarrollo de la musculatura orofacial.

Conclusiones

La leche materna o fórmula infantil sigue siendo el alimento fundamental para tu bebé hasta el año de vida.

bebé comiendo papillaA partir de los 6 meses, cuando el bebé muestre señales de estar preparado, puedes iniciar la alimentación complementaria.

No existe un orden determinado para la introducción de los nuevos alimentos, sino que los irás ofreciendo de uno en uno según tus preferencias y hábitos alimentarios, aunque te recomiendo priorizar alimentos ricos en hierro y zinc.

Elige el método que más confianza y seguridad te aporte (BLW, triturado o mixto).

E intenta crear desde el principio una buena relación con la comida, respetando las señales de hambre y saciedad de tu bebé.

Bibliografía

1. Gómez Fernández-Vegue M. (2028) Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre la alimentación complementaria. Asociación Española de Pediatría. https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/.

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3. Obbagy J. E., English L. K., Psota T. L., et al. (2019) Complementary feeding and micronutrient status: a systematic review. Am J Clin Nutr; Mar 1;109. PMID: 30982869.

4. Andries E Arantes A. L., Silva Neves F., Lombelo Campos A. A., et al. The Baby-Led Weaning method in the context of complementary feeding: a review. Rev Paul Pediatr; Jul-Sep 36(3). PMID: 29995141.

5. Białek-Dratwa A., Soczewka M., Grajek M., et al. Use of the Baby-Led Weaning (BLW) Method in Complementary Feeding of the Infant-A Cross-Sectional Study of Mothers Using and Not Using the BLW Method. Nutrients; Jun 8;14(12):2372. PMID: 35745102.

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Dra. Irene Alías
Dra. Irene Alías
Pediatra y madre. Desde 2014 ejerce su profesión en el Hospital Mediterráneo de Almería y es también docente, poniendo especial interés en acompañar a sus pequeños pacientes, a sus familias y a sus estudiantes que forma para que, entre todos, cuidemos de la mejor manera a nuestros niños y niñas.

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